PALABRAS

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PALABRAS

▸ YO NO VOY A PARAR

A los 16 viajábamos cool, sentados sobre nuestra acera.

La calle era el tren, el barrio era el club, y no importaba qué viniera.

Quisimos volar, soñamos un gol y asesinamos las ventanas,

El crash del balón y luego a correr de miedo de doña fulana.

 

Todo fue sin miedo y sin dolor

y después el acelerador.

 

Primero el café, después el billar, y el sexo que nos arrincona.

Y ¿cómo crecer? Y ¿a dónde fumar? ¿Qué hacemos con tantas hormonas?

Cambiamos de look, de calle, de andén, de música y de catecismo.

Llegó la mujer que nos bautizó, ya no seríamos los mismos.

 

Hay que ver cómo cambió el color

desde que nos encontró el amor.

 

Yo no voy a parar, yo no voy a parar,

los años corren pero todo sigue igual.

Yo no voy a parar, yo no voy a parar,

yo sigo al sueño a donde tenga que llegar.

 

Cortamos la flor del bien para ver que el mundo no era en blanco y negro.

Cargados de amor, repletos de fe, temidos por curas y suegros,

Llegó el Rock & Roll con su tempestad y todos a cambiar el mundo,

después a entender que la eternidad nos dura apenas un segundo.

 

Y a jugar con la desilusión

otra vez al gato y al ratón.

 

Yo no voy a parar, yo no voy a parar,

los años corren pero todo sigue igual.

Yo no voy a parar, yo no voy a parar,

yo sigo al sueño a donde tenga que llegar.

 

Hoy vamos a pié, buscamos un bar, amamos como desahuciados,

que siempre es mejor vivir que guardar (¡pregúntale a los jubilados!).

¡Qué importa saber que un día habrá un fin si hay lápices y golondrinas!

No cambio una flor por un corbatín ni un parque por una oficina.

▸ HAY DÍAS

Guardamos a Satán, partimos bien el pan:

hay días en que somos justos.

Nos llevan a beber, nos besa una mujer:

hay días que nos dan un gusto.

Días de ser príncipe azul, días al cien, días cool.

Con calles pero a pié, con postre, con café:

hay días sin afán, sin prisa,

en que la humanidad inspira honestidad…

¡Hay días en que damos risa!

Días volcán, días alcohol, días sin par, días gol.

 

Días de bar, de luces de juerga.

Días de dar las manos izquierdas.

Aunque también hay que aceptar

que hay días, como hoy, que saben a mierda.

 

Un santo y una cruz, mil pesos para el bus:

hay días en que todo sirve.

Me aferro a la raíz, me encanta este país

y entonces ya no quiero irme.

Días sin ley, días de harem, días OK, días bien.

No me lo va a creer: hay días, sepa usted,

en que en los olmos nacen peras.

Ganamos al parqués, las niñas dicen yes:

son días de cantar rancheras.

Días de acción, días sin juez, días bombón, días diez.

 

Días de paz, de vientos, de cuerdas,

en los que dios te ve y te recuerda.

Pero también, hay que decir,

que hay días, como hoy….

Días de bar, de luces de juerga.

Días de dar las manos izquierdas.

Aunque también duele aceptar

que hay días, como hoy, que saben a mierda.

▸ COLOMBITA

Niña fatal. Adolescente con las medias mal bordadas.

Roto un cristal y manchas rojas salpicando tu fachada.

Mírame aquí con un dolor de puta enamorada.

Para empezar, para seguir, no se si matan más tus besos o tu espada.

 

De cuando en vez tienes el don de despertarme la esperanza:

luto al revés y soy un niño adivinando adivinanzas.

Pero al sumar no se que pesa más en la balanza:

si este café que huele a gol o tantos montes de las malaventuranzas.

 

Tanta postal, tanto papel

y aún no hay nadie que le escriba al Coronel.

Tan pedigrí, tan medieval,

mi Colombita tan monjita y tan sensual.

 

Tontagenial que vas sonriendo por el borde del abismo.

Santa inmoral: en tus ligueros llevas siempre un catecismo.

Culta y vulgar y diplomada en meimportaunculismo.

Amnesia, ¿quién? Amnesialand: el funeral y el carnaval te dan lo mismo.

 

Te conocí siempre en tu esquina y con tus dos mares de dudas.

¡Ay! ¡colibrí que con  un beso me asesina o me desnuda!

Eres mi sol, mi virgencita, mi hospital, mi viuda.

Ponte el rubor, bésame aquí, que hoy no me importa que tus besos sean de Judas.

 

Tanta postal, tanto papel

y aún no hay nadie que le escriba al Coronel.

llueve sudor más que maná,

mi Colombita que me quita y que me da.

¡Loca no mas! ¡Cómo disfrutas inundando noticieros!

¡Loca que vas entre tus Pablos, tus Gabitos, tus Boteros!

¡Loca, mi amor! ¡O ¿quién declara guerras por floreros?!

¡Loca también esta canción que grita igual que te detesto y que te quiero!

▸ QUIERO UN GOL

¡Muy bien, vida genial!

¡Me has dado cumpleaños, beso y carnaval,

y copas en Madrid,

La Habana, Buenos Aires, Medellín!

Te agradezco el shampoo, la guitarra y el cafetín.

 

Soy un ingrato, ya lo sé,

pero hoy no quiero concierto de Miguel Bosé!

ni aquellas niñas con disfraz

que manda, generoso, Satanás.

Perdoname my love que te pida algo más

 

Quiero un gol que me lance a las estrellas en technicolor,

quiero un gol, ¡por favor!

ni palabras ni poemas, ¡quiero un gol!

Quiero un gol que me rompa la garganta: ¡Vamos campeón!

¡Sólo un gol, por favor!

¡Ni piruetas, ni gambetas, quiero un gol!

 

Y no te pido ya

ni por mi cumpleaños ni por navidad.

Ahórrate el burdel

los rones, la tarjeta y el pastel,

¡Happy birthday to me!… anda! dime que sí!

▸ USTÉ SABE QUE TE QUIERO

No ponga esa jetica así, como de decepción,

yo sé que de modales no aprendí lección.

Pero aunque malhablado y deshilado el pantalón,

usté sabe que te quiero corazón.

Ta’ claro que voy lento, soy consiente que hablo mal,

pero pienso de que es algo temporal.

Habemos mucha gente que soñamos mejorar,

usté sabe que te quiero y al final…

 

No importa más, no importa más,

no importa nada más.

 

Tú, buena como el pan de miel, yo cero en religión,

tú alérgica a las manchas, yo al jabón.

Distintos como somos pa’que hacernos al dolor,

si usté sabe que te quiero corazón.

Y lo que haiga que hacer, prometo no hacerlo nada mal:

leer, buscar, subir, crecer, callar.

Prometo dar todo de sí para que no te vas,

usté sabe que te quiero y al final…

 

No importa más, no importa más,

no importa nada más.

 

Jamás te haré una carta ni jamás una canción:

la letra, aunque no creas, no es mi bendición.

Jamás seré como Tarzán ni como James Bond,

pero usté sabe que te quiero corazón.

▸ EL AMOR ES PRIMERO

Sólo el amor delicado y mortal,

sólo el amor verdadero,

sólo el amor que es eterno y fugaz,

sólo el amor es primero.

 

Qué bueno sería arriesgar el pulmón por perseguir aguaceros;

ir por la vida sin plan ni jabón y con la fe del balsero.

Bueno jugar el futuro y la flor hasta quedarnos en cero,

pero jamás apostar el amor porque el amor es primero.

 

Ya malgasté lo que trajo Melchor, ya estrangulé el monedero,

pero he guardado una pizca de amor porque el amor es primero.

 

Sólo el amor delicado y mortal,

sólo el amor verdadero,

sólo el amor que es eterno y fugaz,

sólo el amor es primero.

 

Hay que probar la manzana de Adán, hay que besarnos sin frenos.

Hay que escaparnos de cada hospital, hay que arrancarnos el suero.

Hay que reír frente al televisor y enamorarnos de Homero,

pero tomar bien en serio el amor porque el amor es primero.

 

Sólo el amor delicado y mortal,

sólo el amor verdadero,

sólo el amor que es eterno y fugaz,

sólo el amor es primero.

Sólo el amor delicioso, inmoral,

tímido, fuerte, guerrero,

sólo el amor salvador y letal,

sólo el amor es primero.

▸ BOGOTÁ

En la noche Bogotá es una muñeca vestidita con los trapos de la historia;

con amores inundando discotecas, con escoltas ejerciendo paranoias.

En la noche a Bogotá le sobra noche y le sobra cada niño en las aceras;

cafecito para el alma y el soroche, bello invierno que se cree primavera.

 

Mas allá de tu adicción a patearme el corazón,

yo empiezo a amarte cuando empieza enero.

Y también se de tu imán: los que se van regresarán

tarde o temprano al viejo Chapinero.

 

Cada noche, Bogotá, los estudiantes te bautizan con espuma de cerveza,

con ojeras te sonríe el vigilante y el insomnio se te sube a la cabeza.

Viento helado, luna llena, calle rota; esta tarde de llovizna yo te escojo

por la tierra de la suela de tus botas, por la gente en los repletos buses rojos.

 

Sobra sexo y falta amor pero hay sonrisa en el dolor

y reza una oración el proxeneta.

Otra noche ya vendrá, los niños besan a mamá

y el pan caliente pasa en bicicleta.

 

Mas allá de tu adicción a patearme el corazón…

yo empiezo a amarte cuando empieza enero.

Y también se de tu imán: los que se van regresarán

tarde o temprano al viejo Chapinero.

▸ DEPENDE

Ahora que me toca cantar otra vez, no me pidas calma que ¿no ves

que son malos tiempos para la canción y estos días huelen a carbón?

Ya no se, por lo mal que parece, si es el siglo XXI o el XIII.

 

Ahora que los dogmas quieren revivir con su mascarita juvenil,

hay que acribillarlos con balas de amor y sacar la lengua al domador,

ver los labios detrás de los velos, dar los besos que llevan al cielo.

 

Depende de tu amor, depende de tu luz, depende de tu claridad,

depende de que no entregués tu libertad.

Depende de tu sed y no de tu temor, tus culpas o tu castidad,

depende de que nadie tenga la verdad.

 

Para los nostálgicos del Ku Klux Klan tengo un blues que nunca entenderán.

para los que extrañan a la inquisición, esta fiesta en forma de canción.

Mi opinión, con perdón, su excelencia: ni confesión, ni sermón, ni abstinencia.

 

Depende de tu amor, depende de tu luz, depende de tu claridad,

depende de que no entregués tu libertad.

Depende de tu sed, depende de tu voz, depende de tu tempestad,

depende de que nadie tenga la verdad.

▸ ¿CUÁNDO LLEGARÁ?

¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará mi amor!

¡Oh! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará por dios!

 

El síquico que sale en la televisión

por una suma corta me leyó el tarot

que coincide con mi horóscopo y mi carta astral:

todos anuncian que el futuro no me trata mal,

que llegan el amor, el dólar, la salud,

la buena vida y la prosperidad,

¡pero no me dicen cuándo llegarán!

 

¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará mi amor!

¡Oh! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará por dios!

 

El noble candidato en días de elección:

¡tan amplio de sonrisa! ¡tan buena intención!

anuncia igual que el cura y el predicador

que tiene el gran secreto de la salvación.

Dice que trae el amor, el dólar, la salud,

la buena vida y la prosperidad,

¡pero no me dice cuándo llegará!

 

¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará mi amor!

¡Oh! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará por dios!

 

Hay tanta estupidez, hay tanto charlatán,

hay tanta lengua y tanto bla bla bla, que ya no sé si un día llegará …

 

Un día sin tabú ni cruz ni confesión, ni perros sin hogar, ni estatuas de Colón.

El día de Don Juan, de Miller, de Tintín, de ¡Abajo Supermán y arriba El Chapulín!

El día en que el amor nos de su bendición y no haya buen fusil y no haya mal perdón.

El día del placer sin miedo y sin bozal. El día en que por fin ganemos el mundial.

El día en que el pastor no viva de ordeñar y si predica el bien deje de hacer el mal.

El día en que mujer besando una mujer nos dé felicidad y no sólo placer.

El día en que el dolor no sepa dónde estás y se jubile dios o no prohíba mas.

El día de la piel, del libro, del mezcal, que alguien me diga, coño, ¡cuándo llegará!

 

¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará mi amor!

¡Oh! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará! ¡Cuándo llegará por dios!

▸ ESTO VALE TODO

Igual que la semana que pasó, igual que la semana que vendrá,

ella baja de noche a la ciudad mientras la gente cierra sus ventanas.

Se busca los billetes con sudor (que aunque es sudor ajeno es su sudor),

y en la pared la punta del tacón hasta que la atropella la mañana.

 

Vuelve al barrio hacia el amanecer, y a lo lejos él, como cada vez:

esa risa de diez años que la espera.

Tibio el beso, blanco el delantal. ¡Chau corazón, no te portes mal!

Y viéndolo alejarse piensa…

 

Esto vale todo. Esto vale todo.

Aceras, ojeras, heridas y yodo. Esto vale todo.

 

El Banco es una celda de cristal. Detrás de la taquilla principal

él ve pasar los años, cuenta el cash y siempre, siempre, siempre el mismo rito.

“El día está acabando y yo con él, el día dura un siglo y ¿para qué?

Me largo cuando el corto esté en las 6:00”, se dice mientras mira el relojito.

 

Pero entonces lee en baja voz la pantalla azul.

Algo le llegó en Arial con mala ortografía:

“Ben a casa que te espero amor, hay café con pan y televisión”

y piensa con la voz partida…

 

Esto vale todo. Esto vale todo.

Jefes, horarios, usuarios o apodos. Esto vale todo.

 

Quince años más de rostro que de edad, marchita entre la aguja y el dedal,

jamás pudo olvidar su soledad por el dolor del alma y de la espalda.

El hilo se llevó su juventud, hoy quedan menos clientes que salud,

y cose su viudez y su virtud, discreta, como el ruedo de las faldas.

 

Con los libros y sobre el sofá duerme su bebé que no puedo más:

la chiquita ya llegó a los 20.

“Yo a las telas, vos a tu lección. Yo sabré esperar, vos serás mejor!”

y mientras la despierta siente…

 

Esto vale todo. Esto vale todo.

mangas, espaldas, cinturas y codos. Esto vale todo.

▸ NADIE ME QUITA EL AMOR

Puede que amanezcan mal los que ordenan la ciudad

y que nos que prohíban las bebidas,

que nos den amor con sal, o que el sexo sea ilegal,

todo puede ser en esta vida.

Lo que nunca lograrán es hacernos renunciar

o que, por temor a la partida,

decidamos no seguir dedicados a vivir

con la decisión de los suicidas.

 

Aunque me digan que no hay más que hacer, nadie me quita la fe.

Ni las heridas ni la religión, no, no, nadie me quita el amor.

 

Yo no voy a prescindir del deporte de vivir

porque deje algunas cicatrices.

No me voy a confesar ni me voy a flagelar:

no quien sufre come más perdices.

Para la felicidad no hay una universidad,

los doctores no son más felices.

Sólo hay que aprender a amar, sólo hay que resucitar,

sólo hay que graduarse de aprendices.

 

Aunque me digan que no hay más que hacer, nadie me quita la fe.

Ni las heridas ni la religión, nadie me quita el amor.

 

Más que la prudencia y que la obediencia

yo prefiero un salto mortal.

¡No me vendan cuentos ni remordimientos,

que se venga el juicio final!

 

Aunque me digan que no hay más que hacer, nadie me quita la fe.

Ni las heridas ni la religión, nadie me quita el amor.