Versos

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PORTADA

 

 

▸ SONETO PARA UNA CHICA QUE LEE A ALEJANDRA PIZARNIK

Qué dice Pizarnik desde la hoja?

¿Qué susurra esa voz desde su alcázar?

¿Acaso deletrea que Cortázar

presiente tu lunar y se sonroja?

 

¿Desde su vendaval, su cuerda floja,

qué te dice Alejandra, qué propone?

¿Se suscribe a tu piel o se dispone

a recolonizar tu boca roja?

 

Si escuchas el tronar y la osadía

de un verso que en tu cuello se varó

recuerda que la buena ortografía

a veces hace bien y a veces no

y piensa que esa voz al medio día

tal vez no es Pizarnik. Tal vez soy yo.

▸ ¡AY, MEDELLÍN!

¡Ay, Medellín! ¡Carajo si me cuesta

escribirte un soneto enamorado!

Medio yo dice sí, rima y apuesta,

y otro medio te cita a los estrados.

 

Me obligas a subir a tu tinglado

y luego me revendes la boleta.

Si es tan bello el telón y el entramado

¿por qué coños compraste una escopeta?

 

Serías más Monroe, más Simonetta,

más parecida al tango que persigo,

menos la Disneylandia de las dietas

y más digna de dignos enemigos,

si te desentendieras de las tetas

y te miraras menos el ombligo.

▸ APARECE SIN MAS

Aparece sin más, suena un disparo,

me recuerda la triste asimetría,

me adjetiva el café con tal descaro

que debería actuar la policía.

 

Me obliga a repasar cardiología,

me lía, me hace bien, me empequeñece,

me grita que entre lengua y poesía

hay una capital que no envejece.

 

Convierte en buen augurio el martes trece,

ahuyenta los fantasmas de la prosa,

me hace temblar, me invita, me enfurece,

me impone un plan, me alienta, me destroza.

 

Su boca, le decía, me enloquece,

y uno, loco, es capaz de cualquier cosa.

▸ CUANDO VENGA LA PARCA

Cuando venga la parca, tan bonita,

no programen novena ni velorio.

Sólo un turno directo al crematorio

y, por mi fin del mundo, una rumbita.

 

Como no cree en dios no necesita

mi cuerpo de una cruz ni un envoltorio,

que contra cielo, infierno o purgatorio,

tan sólo queda la palabra escrita.

 

¿Y de mi alma? : ¡Fuera jesuitas!

¿Y mis cenizas?: ¡A abonar pantanos!

Que queden, cuando al fin cumpla mi cita,

sin cuerpo que estropear los cirujanos,

sin misa de difunto los curitas.

¡Que se queden mamando los gusanos!

▸ NO ME BESES

Si amanezco en tu cama una mañana

convertido en un cardo inoportuno,

y a mis pies se vinagra el desayuno,

y no atino a ofrecerte la ventana.

 

Si una tarde aborrezco nuestras canas

y no lleno tu copa y no hago caso,

y no soy tu paraguas de reemplazo,

y hago un lunes los fines de semana.

 

Si no soy el coñac que ahuyenta el frío,

si te alquilo un dolor que no mereces,

si soy más una cruz que un desafío,

no te aburras del mar, como los peces,

no te embarques conmigo hacia el hastío:

vete al próximo altar, y no me beses.

▸ COLGAR LOS HÁBITOS

Colgar los hábitos requiere estilo.

Posar de apóstata no te hace un lord.

Si te harta el célibe, corre, ve y dilo,

pero sin prédicas de inquisidor.

 

Hay lenguas bífidas en los sermones,

juzgar es práctica de fanfarrón:

ni los satánicos ni los mormones

pasan incólumes la evaluación.

 

Tiene el misógino de feminista

igual que el tímido guarda un bufón

y un acrofóbico el equilibrista.

 

Tiene su lágrima todo varón,

todo romántico su gen machista,

todo homofóbico su maricón.